La prevención de riesgos laborales ha evolucionado de forma notable en las últimas décadas. Sin embargo, existe un ámbito que continúa generando importantes carencias en su aplicación práctica: la evaluación y gestión de los riesgos psicosociales.
Desde CITPS consideramos imprescindible abrir un debate serio y técnico sobre esta cuestión. No basta con cumplir formalmente con la normativa. Es necesario garantizar que las evaluaciones psicosociales respondan a la realidad organizativa de las empresas y se traduzcan en medidas correctoras eficaces.
La salud mental no puede ser una cuestión secundaria dentro del sistema preventivo.
Riesgos psicosociales: una responsabilidad empresarial ineludible
Los riesgos psicosociales derivan de condiciones organizativas objetivas: cargas de trabajo inadecuadas, falta de autonomía, ambigüedad en funciones, presión por objetivos, inseguridad contractual o conflictos jerárquicos, entre otros factores.
La legislación en materia de prevención establece con claridad la obligación empresarial de evaluar y actuar sobre todos los riesgos que puedan afectar a la seguridad y salud de las personas trabajadoras, incluidos los de naturaleza psicosocial.
No estamos ante un ámbito voluntario ni interpretativo. Estamos ante una obligación legal.
Evaluaciones formales frente a intervenciones reales
En la práctica, observamos con preocupación que en demasiadas ocasiones la evaluación psicosocial se limita a la cumplimentación de cuestionarios estandarizados y a la emisión de informes genéricos que no generan cambios organizativos efectivos.
Una evaluación rigurosa debe incorporar:
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Análisis cualitativo de la organización del trabajo.
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Estudio de cargas reales y distribución de tareas.
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Evaluación del liderazgo y clima laboral.
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Participación efectiva de la representación legal de las personas trabajadoras.
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Planificación de medidas correctoras concretas y evaluables.
Sin intervención organizativa, la evaluación pierde su finalidad preventiva y se convierte en un mero ejercicio documental.
El sector de la prevención también debe mirarse a sí mismo
Desde CITPS entendemos que este análisis debe realizarse con honestidad, también dentro de los propios Servicios de Prevención Ajeno.
La presión por objetivos, la sobrecarga de carteras, los plazos ajustados y la falta de recursos específicos para la psicosociología aplicada afectan directamente a los profesionales del sector.
Resulta incoherente exigir rigor en la evaluación psicosocial externa si internamente se reproducen dinámicas que generan:
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Sobrecarga técnica.
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Estrés sostenido.
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Fatiga emocional.
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Conflicto entre criterio profesional y presión comercial.
La calidad preventiva comienza por garantizar condiciones adecuadas para quienes la aplican.
La salud mental no se resuelve con medidas superficiales
No es aceptable sustituir intervenciones organizativas por acciones formativas aisladas o programas genéricos de gestión del estrés.
La raíz de los riesgos psicosociales suele encontrarse en la organización del trabajo. Por tanto, las soluciones deben actuar sobre dicha organización: planificación de cargas, definición de funciones, mejora de la comunicación interna, adecuación de recursos y revisión de objetivos.
Cualquier otra aproximación resulta insuficiente.
La importancia de una representación sectorial especializada
La especificidad del sector de la prevención exige una representación sindical conocedora de su realidad técnica y organizativa.
CITPS nace precisamente para defender los intereses de las personas trabajadoras de ASPY Prevención desde el conocimiento directo del sector y con una dedicación exclusiva a sus problemáticas reales.
En materia de salud mental y riesgos psicosociales, defendemos:
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Evaluaciones con recursos suficientes.
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Ratios técnicos adecuados.
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Protección frente a responsabilidades desproporcionadas.
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Participación efectiva de la representación legal en el diseño y seguimiento de medidas.
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Integración real de la prevención en la gestión empresarial.
Conclusión: prevenir también lo que no se ve
La prevención moderna no puede limitarse a lo visible. Los riesgos psicosociales son una realidad creciente que impacta tanto en la salud de las personas trabajadoras como en la calidad del servicio preventivo.
Desde CITPS reafirmamos nuestro compromiso con una prevención rigurosa, técnica y centrada en las personas.
Porque evaluar no es cumplir un trámite. Evaluar es identificar, corregir y mejorar.
Y la salud mental debe ocupar el lugar que le corresponde dentro del sistema preventivo: el de una prioridad estratégica.